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Las picanterías y chicherías arequipeñas
Las picanterías y chicherías son pequeños establecimientos donde se sirven platillos típicos de la región, además de las bebidas como la chicha de jora, aguardiente y cerveza.
En Arequipa, estos locales estuvieron muy difundidos desde inicio de la Colonia. Por ejemplo, hacia 1752 el clérigo arequipeño Ventura Travada y Córdova (1695-1758) indicaba que en la ciudad existían más de 3 mil chicherías. Según se acostumbraba, los miembros del barrio, sobre todo hombres, se detenían en las picanterías y chicherías locales para almorzar, cenar y simplemente beber algo. Durante los fines de semana, estos establecimientos se convertían en verdaderos puntos de encuentro social, donde la música, la bebida y muchas veces el juego amenizaban las tardes.
El termino picantería tiene origen en el platillo principal que se sirve en dichos locales; el picante. Comúnmente, se trata de un guiso de verduras o carnes, preparadas con un aderezo a base de ajíes, que se acompaña con arroz. Según la tradición, los picantes se servían a partir de las tres de la tarde. Antes de eso, las picanterías solían ofrecer un menú diario compuesto por una pequeña entrada, un chupe y un plato de fondo. Lo que se conoce como chicherías son aquellos locales donde, además, se elabora chicha, aunque muchas veces cumplen la misma función que las picanterías.
En la actualidad, tanto chicherías como picanterías constituyen importantes centros culinarios donde se preparan platillos sabrosos y económicos. En Arequipa se puede hallar esta clase de establecimiento en todos los barrios de la ciudad. Muchos son frecuentados no solo por las clases populares sino también por miembros de otros sectores de la sociedad.
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